30 de noviembre de 2011

10. *Look at me and smile*

POV PAULA

- ¡No seas gorrón pecoso! - grité cuando vi como me quitaba del plato el último trozo de lasagna que quedaba.
- Te jodes. Por llamarme pecoso.
Se lo tragó entero, sin masticar ni nada y sonrió.
- Como niños pequeños... - miré a Doug y a mi amiga. Ambos negaban con la cabeza y se miraban de vez en cuando.
- Aquí hay rollo - me susurró Danny.
- Ya te digo pecoso.
- ¡No me llames pecoso!
- Te jodes - intenté imitar su voz - Por haberme quitado el trozo de lasagna.
- Ahhhh - levantó las manos - Eso te pasa por ser tan lenta.
- Pecoso imbécil.
- Como me vuelvas a llamar pecoso te enteras.
- Uhhh, ten cuidado Pau que lo dice enserio - me advirtió Doug y me levanté divertida.
- Pecoso, pecoso, pecoso, pecoso, pecoso y... ¡Pecoso!

Danny se levantó y salió corriendo detrás mía.
No me conocía la casa, pero por el salón, la cocina, y las escaleras, había podido pasar en 2 minutos más de 20 veces mientras escapaba de Danny.

- ¿Dónde estáaaaaaaas? – preguntaba mientras me seguía buscando. Asomé la cabeza por la puerta del baño y vi que se dirigía hacia aquí, salí corriendo y subí por las escaleras.

- ¡Te he visto! – oí unas pisadas rápidas por las escaleras.
- Mierdas y ahora dónde me meto yo.

Entré en la primera habitación que vi y casi me caigo, justo en la puerta había una guitarra, miré a los lados para buscar un sitio donde esconderme. El armario, claro. Me hice un hueco entre la ropa y no me moví. Entró en la habitación, lo supe porque de repente se oyó un estruendo y un quejido, no oí nada durante 30 segundos así que salí a ver que había pasado. No pude, me empecé a reír a carcajada limpia, era verle tirado en el suelo, bocabajo, con la guitarra debajo de sus piernas y no podía más.

- ¿Estás bien?
- Sí – se fue a levantar y se cayó otra vez - ¡Ay!
- ¿Qué pasa?
- Que no puedo doblar la rodilla... ¿me ayudas? – me acerqué a él y le ayudé a levantarse. Fuimos hacia la cama y dejé que se sentase.
- ¿Mejor?
- Sí, gracias – intentó doblar la rodilla un par de veces, ponía cara de dolor – Bueno ya estoy mejor.
- Entonces me voy abajo, ¿necesitas algo?

POV DANNY

Sí, a ti, pero no te voy a decir eso. Me mandarías a la mierda.

- Sí, bueno, ¿por qué no te quedas aquí conmigo?
- Eh, claro, porque no. – dijo sorprendida. Se sentó en la cama a mi lado y empezamos a hablar de cosas sin importancia.
- ¿Entonces tienes una hermana?
- Sí, se llama Anna.
- ¿Y está buena?
- ¡JONES! – me dio un puñetazo en el brazo. – ¡Es mi hermana!
- ¿Y?
- Tiene 16 años.
- ¿Eso es problema? – me volvió a pegar. - ¡Ay!
- Bueno a mi hermana tranquila ¿entendido?
- Sí, señora.
- Te preguntaría algo sobre tu vida, pero creo que me la sé más o menos.
- ¿En serio? A ver cuéntame – le dije retándola.
- Naciste el 12 de marzo de 1986 en Bolton, tu nombre completo es Daniel Alan David Jones, tu madre se llama Kathy, tienes una hermana mayor que se llama Vicky. Y no sé, que más quieres saber sobre ti – me dijo riéndose.
- Ya veo que te conoces muy bien mi vida... – le dije bastante sorprendido.

Después de eso hubo un silencio bastante incómodo en el que no sabía que decirle, así que me acerqué a mi único modo de comunicación. Me estiré un poco y llegué a la guitarra que se había quedado cerca de la cama después de la caída, la cogí y empecé a tocar.

POV PAULA

Se movió y cogió la guitarra. No puede ser. E involuntariamente sucedió, las lágrimas empezaban a correr por mis mejillas y no podía hacer nada para evitarlo. Esa canción me hacía llorar y recordar demasiadas cosas. La de veces que me la había puesto en el iPod a reproducir una vez y otra después de todo lo que pasó con Taylor, el gilipollas de mi exnovio.
Tocaba ‘Not alone’, cuando me miró a la cara paró de golpe y me miró preocupado.

- No pares, por favor – le supliqué entre hipidos. Siguió tocando y esta vez no apartó los ojos de mi cara.
- But I’m not alone... – terminó la canción y se quitó la guitarra de encima.
- Eh, pequeña, no llores, ¿por qué lloras? – me dijo quitándome las lágrimas con las yemas de sus dedos.
- Eh, eh, nada – le dije entre sollozos.
- No estés mal. Joder, ya lo he jodido todo.  
- ¿Qué has jodido? – pregunté como pude.
- Nada, es que... bueno, no es nada.
- No, dime.

Me seguía quitando las lágrimas de la cara, lo hacía con tanto cuidado que parecía que tocara a una muñeca de porcelana. Cerré los ojos para intentar retener las lágrimas que no sé porque seguían saliendo. Los abrí y me lo encontré a unos escasos centímetros de mi cara, poco a poco nos fuimos acercando y acortamos esos centímetros que quedaban y noté su aliento en mi boca. Sus labios se posaron en los míos y le correspondí, fue un beso, simple pero dulce y tierno. Nos separamos y me miró sonriendo.


¡BUENAS, BUENAS, BUENAS, BUENAS! :)
¿Qué tal estamos? Espero que bien, ¡eeeeh! 
Bueno queridos míos de mi alma, por fin subí capítulo he tardado un  montón tenía las ideas pero luego no sabía como empezar y luego el final que no lo tenía muy claro. Tengo que darle las gracias a Paula (@Paula_Williams3) por su aportación en este capítulo. :)
Espero que os guste. Si os digo la verdad a mí se me ha soltado alguna lagrimilla mientras escribía. 
♥.

20 de noviembre de 2011

9. *Like a children*

- Callaros que me sonrojo – nos dijo Tom.
- ¡Irene mira!
- ¿El qué? – le pregunté.
- Desde aquí puedo ver la Torre Eiffel.
- Danny ¿estás tonto o qué? – me reí.
- Oye que yo no soy tonto.
- Es verdad, no lo es, solo lo aparenta – añadió Harry.

¡Qué bonito se veía Londres desde aquí arriba! Todas sus calles, los londinenses, los guiris, los coches, los autobuses rojos, el Thames, el Big Ben... Me traía un montón de recuerdos de cuando venía aquí con mis padres y mi hermana. Mi hermana y yo nos dedicábamos a intentar contar las casas que había, siempre acababan saliendo números imposibles.
Luego miré hacia adentro y estaban todos haciendo el tonto y riéndose, me alegraba de estar ahí. A los chicos les conocía desde hacía un día pero vamos, ya me sentía parte de la “familia” y no quería que eso cambiase.
Vi a Danny que se estaba acercando poco a poco a Paula por detrás y que la cogía de la mano y ésta sonreía. Esto iba a acabar bien.
Hice un par de fotos al paisaje, salía toda la ciudad entera con ese sol y ese cielo despejado tan poco común por aquí, quedaron unas fotos preciosas.

- Jopé ya estamos llegando abajo otra vez – se quejó Paula.
- Si queréis podemos dar otra vuelta más – dijo Tom que desde que estábamos en la cabina creo que no había soltado a Gio de la cintura.
- No, no hace falta que al final nos mareamos, otro día volvemos y ya está – sonrió Paula.
- ¿Y ahora qué hacemos entonces? – preguntó el pecoso.
- Yo he quedado ahora en un rato para cenar – dijo Harry.
- ¿Con quién? – preguntó Dougie descaradamente guiñándole un ojo.
- Nadie, con una amiga.
- Ya, amiga…
- ¡Dejar al pobre! – salté.
- Gracias, Irene – se había puesto rojo. Se me hacía raro ver al musculitos colorado, era extraño porque sabes que aunque sean famosos tienen sus sentimientos y esas cosas, pero es que te lo imaginas como un “tío duro”.
- ¡¿ENTONCES QUÉ HACEMOS?!
- Joder Jones eres peor que un niño pequeño – le dijo Paula.
- ¿Y si vamos a casa y os quedáis a cenar?
- ¡Has estado hábil mamá Tom! – Tom le dio una colleja a Dougie y este se frotó donde le había dado.
- ¿Os parece bien chicas?
- Claro, por qué no – dijimos a la vez.
- En esos momentos me dais miedo – dijo Danny escondiéndose detrás de Harry.
- Eeeeh, tenemos que volver al McDonalds a por los coches – les recordé.
- Es verdad, pero ahora podemos ir dando un paseo.
- Sí, sí yo no vuelvo a correr, que por culpa del enano he hecho ejercicio por un mes entero – le fulminé con la mirada.

Salimos de la cabina y fuimos tranquilamente dando un paseo hasta donde estaban los coches. Nos montamos como habíamos venido y en 15 llegamos a su casa.

- Bueno, como si fuera vuestra casa – nos dijeron.
- Yo me subo a prepararme – dijo Harry dirigiéndose a la planta de arriba.

Nos sentamos las tres chicas en el sillón, pero al rato Tom llamó a Gio para que le ayudara a preparar la cena y se fue dejándonos a Paula y a mí ahí sentadas.

- Pasooooooooooo, que voy, hacerme un hueco - No nos dio tiempo a movernos directamente se tiró en plancha encima de nosotras. A los pocos segundos sentí más peso encima.
- ¡Necesito res… resp.. respirar! – dijo Paula.
- Paula, mira que dos tontos se nos han caído encima…
- ¿Cómo que tontos? – se levantaron y entre los dos me cogieron y me tiraron al suelo quitándome el sitio.
- ¿Y ahora dónde me pongo yo?
- Anda, ven aquí – me dijo Dougie dándose en las piernas diciendo que me pusiera encima suya.
- Lo siento, pero ahí ni loca.
- Si todos sabemos que lo estás deseando, que quieres ponerte encima del famosísimo y guapísimo Dougie Poynter.
- Primero, ¡creído! Y segundo, ¡tus ganas Poynter!
- Bueno, vale – puso cara triste y me hizo un hueco a su lado - ¿ahí mejor?
- Gracias – le sonreí.
- Es peor que si estuvieran saliendo – le dijo Danny a Paula.
- Sí, sí, insoportables – dijo asintiendo muy seria. Dougie y yo les sacamos la lengua y empezamos a reír.
- Irene, Paula ¿podéis subir un momento? – llamó Harry desde la planta de arriba.
- Of course baby! – dijo Paula y subimos las escaleras - ¿dónde estás?
- La segunda puerta a la derecha.

Entramos en la habitación. Había una batería, como era de suponer, un escritorio con un orden y varios papeles y la cama en la que había varias camisas y camisetas.

- ¿Me ayudáis? – nos preguntó suplicante. Llevaba puestos unos vaqueros oscuros y nada en la parte de arriba. Estaba mirando fijamente las camisetas a ver si por ciencia infusa elegía una.
- Claro – había tres camisetas y dos camisas – Es importante la cita ¿no? – le pregunté mientras mirábamos cuál le podía quedar mejor.
- ¡Ya verás como sale bien! – descartamos las dos camisas y al final nos decidimos por una camiseta blanca lisa de manga corta – así estás perfecto.
- Muchas gracias chicas.
- De nada – hecho esto bajamos otra vez y Paula fue al salón y yo a ver que hacían Tom y Gio.
- ¿Ya habéis ayudado a Harry? – me preguntó Tom.
- Sí, ¿qué hacéis?
- Os estamos haciendo la cena – dijo Gio.
- ¿Cómo que os? ¿Vosotros no os quedáis a cenar?
- No, hemos decidido ir a ver una película los dos – dijo Tom sonriente. Lo que no sonriera él no lo sonreía nadie, eso estaba claro.
- Pues entonces no hacía falta que nos hicierais la cena la podíamos haber hecho nosotros.
- ¿Con Danny y Dougie? ¿Los cuatro? Me temo que no – se rió.

Intenté ayudarles un par de veces pero no me dejaron, al final me acabaron echando de la cocina, así que me fui otra vez al salón.
Dios mío, ¡qué mono está Dougie! Irene, relájate. No sientes nada por él, sólo llevas siendo una fan loca y enamorada perdida de él desde hace unos cuantos meses, pero no es nada. Aparte, ¿cómo se va a fijar ÉL en mí? Puede que nos piquemos mucho y hagamos el tonto, aunque esta tarde me ha pedido un beso, pero estaba de broma. Seguro. Y nos llevamos 2 años que no es mucho, pero seguro que conoce otras chicas mejores, aunque mira Paula y Danny se llevan 4 y yo veo que tienen algo de química aunque sólo sea por el continuo pique que tienen ambos. Yo veo que esos dos acaban juntos.
Me senté con ellos en el sillón y estuvimos viendo los dibujos animados. A los 15 minutos bajó Harry que se iba ya.

- ¡Fiu, fiu! – le silbó Paula. Iba con la ropa que le habíamos elegido más una chaqueta negra de cuero.
- Bueno yo me voy ya – nos dijo un poco nervioso. Me levanté y le di un abrazo dándole ánimo – gracias Irene – me susurró.
- ¡Pásatelo bien! Ya sabes. – le dijeron Dougie y Danny guiñando un ojo. Con estos chicos no había nada que hacer.
- Que sí, adióoooooos. – cogió las llaves del coche y salió por la puerta.
- Nosotros también nos vamos ya – dijo Gio.
- ¿Y vosotros a dónde vais ahora?
- ¿No os lo ha dicho Irene? Nos vamos al cine. Os hemos hecho la cena está en la cocina. – dijo Tom.
- Que os divirtáis – les dijimos – muchas gracias por la cena.
- Hasta luego, volveremos tarde. – cogió a Gio y cerró la puerta tras ellos. 

Probando, probando, 1,2,3... Buenaaaaaaaaaaaaaaas, aquí está Irene de nuevo. 
Por fin el capítulo 9 he tardado lo mío pero la verdad es que estoy bastante contenta, además, es bastante largo, no os podréis quejar. 
Si queréis y me ponéis algún comentario... que todavía no tengo ninguno... T.T
¡BUEEEEEEEENAS NOCHES!
♥.

4 de noviembre de 2011

8. *Kiss me*

POV DANNY

Salimos corriendo, las escaleras eran estrechas y conseguí adelantar a Dougie.

-Danny que nos vamos a matar que no matamos, que lo estoy viendo – dijo Paula riéndose y agarrándose más fuerte a mí.
- Que no tranquila, si acaso nos damos una buena leche, pero a matarnos no llegamos – la dije.
- Oh, sí, ¡qué reconfortante suena eso! ¿Has notado la ironía no?
- No te preocupes que ya estamos en la planta baja – miré para atrás y vi que Doug e Irene ya habían llegado abajo también, había mucha gente así que tenía que sortearla – Sí, ahí está puerta – dije señalando y acelerando.
- ¡Cuidado con el escalón de la entrada! – oímos gritar a Tom. No me dio tiempo a reaccionar, no me había fijado, a los 5 segundos los dos rodamos por el suelo, nos habíamos metido una buena leche.
- ¡Jones! – la miré y me dí cuenta de que había acabado encima suya y por como resoplaba creo que la estaba dejando sin aire. - ¿Te levantas? – Apoyé las manos en la acera y me levanté, pero no me quité de encima suya completamente.
- ¿Desde cuándo me llamas Jones? Bueno no, ¿desde cuando tanta confianza? – la pregunté mirándola a los ojos y acercándome un poco. 
- Desde que te pones tan cerca de mí – susurró haciendo amago de apartarse, pero sin llegar a hacerlo y estando aún más cerca los dos.

POV PAULA

Estábamos a pocos centímetros, podía notar su aliento en mi boca y sus ojos mirándome fijamente esperando una reacción. ¿Qué quieres Paula? ¿Le besarías? Pues claro, es Danny Jones, le quiero, pero no quiero que sea así.

- Jones.
- ¿Sí? – me miró fijamente, dios no sé como podía rechazarle en ese momento.
- ¡Necesito respirar! – ya se había separado de mí, pero de esta situación tenía que escapar como fuese.
- ¡Ah, sí, sí! – se levantó.

Nos pusimos de pie. Los chicos nos llevaban observando todo el rato, pero yo no me había dado cuenta de que estaban ahí. Todo había sido muy extraño.

- ¿Estáis bien? – nos preguntó Dougie con una sonrisita muy extraña en la cara.
- Eh, yo sí, ha sido una caída muy tonta, no ha pasado nada – dije.
- Sí, no ha pasado nada, la próxima vez tendré más cuidado. – dijo Danny con la mirada perdida.
- Tierra llamando a Danny, ¿estás ahí? – dijo Irene riéndose.
- ¿Eh?
- Vale, definitivamente yo creo que se ha dado un golpe muy fuerte en la cabeza y se ha quedado más tonto de lo que era – dijo Dougie muy serio - ¿Estás bien, cariño? – se acercó a Danny y le dio un beso en la mejilla, esa situación pudo con él y empezó a reírse.
- Sí, debe ser eso que me he dado un golpe muy fuerte – se rió.

POV NORMAL

- Tú y yo esta noche hablamos, ¿entendido? – le susurré a Paula al oído.
- Sí, señora.
- ¿Vosotras dos que cuchicheáis eh? – nos miró Dougie.
- Nada que a ti te importe – le respondí.
- ¿Cómo qué no? – se acercó a mí – Vamos al London Eye andando ¿no? – se dirigió a Tom.
- Sí, por qué no – nos sonrió.

Dougie se acerco a mí, me alejé, se acercó aún más.

- ¡Irene! – gritó Harry despistándome.

Le miré y caí en la cuenta, mierdas, Dougie ya estaba encima mía. Se acercó corriendo y me quitó el móvil que lo llevaba en la mano.

- ¿Lo quieres enana?
- ¿Cómo que enana? – salí corriendo detrás de él - ¡Dámelo!
- Uuuuuy… ¿qué es esto? – dijo mientras que seguía corriendo.
- ¿Qué estás mirando? ¡Dámelo! – corrimos unas cuantas calles, miré para atrás y a los demás ya no los veía. Le perdí de vista, seguí un poco andando para recuperar fuerzas y de repente salió de una esquina y me asustó.
- ¡Enanaaaaaaaaaaaa! – volvió a salir corriendo.
- ¡Doug que no puedo más! – me reí y volví a salir tras él.

Se paró y se apoyo en la pared a esperarme mientras que cotilleaba el móvil. Llegué a su lado andando y me apoyé junto a él, no podía más.

- ¿Me lo das? – le dije tendiéndole la mano.
- Claro – dijo estirando el brazo – pero a cambio quiero algo.
- ¿El qué? – dije sorprendida.
- Un beso.
- Vale. – me acerqué a él, le dí un beso de vaca en la mejilla. Le quité el móvil y salí corriendo. Ya me había encontrado.
- ¡Eso no vale!
- No has especificado – le dije riéndome. Vale, ahora es a la izquierda, derecha, derecha, recto y sí, ya veo el London Eye. Llegué y me senté en un banco a esperar a que llegara.
- ¡Eres una tramposa! – dijo sacándome la lengua.
- Te aguantas – parecíamos dos niños pequeños discutiendo.
- Me debes un beso.
- Vale, ¿quieres otro? – me acerqué y le di otro beso de vaca. Se limpió y puso cara de asco.
- Eso te pasa por insistir tanto – le dije.

- Ya veo, tu misma te lo has buscado – me dio un lametazo desde la barbilla a la punta de la nariz. 
- ¡Qué primer beso más tierno! – oímos gritar.
- Eso es que le tienes envidia Jones – le grité al pecoso. Llegaron hasta donde estábamos nosotros.
- Venga, vamos a ponernos a la cola que si no no subimos hoy – dijo Gio.
- Sí, vamos.

Mientras que esperábamos Paula sacó la cámara y se dedicó a hacernos fotos y hacer el tonto.

- Pero mira qué foto más bonita esta – dijo enseñándonos una en la que salíamos todos. Dougie guiñando un ojo, Danny sacando la lengua, Gio con los mofletes hinchados, Tom con morritos, Harry tocándose la nariz con la lengua, Paula con cara de asco y yo bizca.
- Sí, salimos guapísimos. Nuestra belleza es deslumbrante – dijo Harry.
- ¿Cuántos sois? – nos preguntó una chica detrás de la taquilla.
- Siete entradas – dijo Tom sacando el dinero que le pidió.
- Muchas gracias, que lo disfruten – nos dijo con una sonrisa la chica.

Subimos los 7 a una cabina y no subió nadie más.

- ¡Qué extraño! Si se supone que entran 15 personas en cada una. – dijo Paula.
- Tenemos algunas ventajas – dijo el pecoso.
- ¡Genial! – me acerqué a la pared y observé el paisaje.
- ¡Qué bonito es Londres! ¿A que sí? – dijo Gio.
- Pero no tanto como tú – se acercó Tom y la abrazo por la cintura.
- Oooooh ¡qué bonito! – dijimos todos. 


¡Aquí estamos otra vez! 
He tardado mucho en subir, sí, pero voy a ver si consigo subir más a menudo, pero ahora empiezo con los exámenes así que no estoy muy segura. 
El capítulo corto no es, no es gran cosa, pero tenía que hacer un capítulo así para que la historia se empiece a poner interesante la historia ;) 
♥.