7 de marzo de 2012

12. *With me.*

- No me quiere. – seguía sollozando.
- Tampoco has intentado besarle, ni preguntárselo, no te tortures, solo ha sido una oportunidad la que has perdido. No es el fin del mundo.
- ¿Y si no hay más oportunidades?
- Tranquila, las habrá.
- Por cierto, ¿qué hora es? – me sequé las lágrimas y la miré intentando sonreír.
- Las 12.00.
- ¿Y qué has estado haciendo tú tanto tiempo con Danny, eh pillina?
- Mejor te lo cuento luego en la intimidad de nuestra casa – guiñó un ojo y entró en la casa.
- ¡OYE NO ME PUEDES DEJAR ASÍ!
- ¿Cómo no te puede dejar? – llegó una voz detrás mía.
- Nada, de ninguna manera – me levanté, me sequé bien los ojos y le rodeé para entrar en la casa.
- ¡Espera! – me cogió del brazo - ¿te pasa algo?
- No, no, nada, que tenía calor y he salido.
- Ah, vale ¿seguro? No te veo muy bien.
- Sí, sí, no te preocupes, ya está – le sonreí y me metí dentro intentando calmar mis latidos que se habían desenfrenado en un milésima de segundo.
Entramos en la casa. Danny y Paula estaban jugando a no sé qué juego a la Play o Xbox, realmente, ni me fijé casi en lo que hacían. 
Me senté al lado de mi amiga y me quedé mirando fijamente a la pantalla, aunque si me preguntaran qué estaba viendo, no tendría ni idea. 

- ¡Hostia! ¡Son las 12! - gritó mi amiga levantándose de golpe - Tú y yo tenemos que irnos - me señala y la miro sorprendida, me guiña un ojo y sonríe. 
- ¿Y eso? ¿Tan repentino? - preguntan los dos chicos a la vez. 
- Sí - responde mi amiga y me coge del brazo - Es que vienen mis... ¡Padres! Sí. Mis padres... Y tenemos que... 
- Organizar la casa - la ayudo a completar la frase y sonreímos. 
- ¿Ahora? ¿A las doce de la noche? – nos miró el pecoso extrañado.
- Sí, es que… Vuelven de España y…
- Y querían ver… A Paula que hace mucho que no la ven.
- Eso, eso, querían ver a su hija preferida.
- ¿Pero no eres hija única?
- Pues claro enano, por eso soy su preferida. Nos vamos, nos vamos, nos vamos. – le dijo tapándole la boca al pecoso que intentaba quejarse.
- Venga, vamos Paula, que tenemos mucho que hacer – le guiñé un ojo y salí por la puerta.
- Mañana nos vemos ¿no? Sí, ¿no? Como no vengáis vosotras os sacamos de casa a la fuerza – lo dijo Dougie tan serio que me eché a reír.
- Claro, por supuesto, con esas amenazas miedo me das. ¡Vamos Paula!
- Sí, sí, ya voy – se acercó a Danny y le dio un beso rápido. Espera, ¿un beso?
- Ireeeeene ¿nos vamos o no? – sacudió la mano delante de mi cara.

Fuimos corriendo a casa, estaba tres casas más abajo, pero Paula fue gritando y saltando igualmente, su alegría era contagiosa y acabé riendo con ella también. Ya me daba mucha curiosidad lo que podía haber pasado horas antes, aunque en realidad me hacía una ligera idea del asunto…

- ¿Chocolate o palomita? – gritó desde la cocina.
- Chocolate, chocolate, chocolate, ¡sabes que eso no se pregunta!

Subimos a la habitación y nos riamos en la cama, pusimos música de fondo en modo aleatorio y la avasallé a preguntas. Me contó todo lo que había pasado con pelos y señales, cada vez que hacía como que hablaba Danny le imitaba la voz y no podía evitar reírme. ¡Era demasiado!

- ¿Entonces estáis saliendo?
- Sí, no, no sé, él lo ha insinuado y con todo lo que me ha dicho supongo que sí, bueno, ¡más le vale que si no me lo como! – rió.
- ¡Tú lo que quieres es comerle otra cosa! – se tiró encima mía riendo y empezó a hacerme cosquillas.
- ¡Serás guarra! Aunque aquí tú y yo ya sabemos que le harías muchas más cosas al enano que yo al pecoso… - la miré con cara de incredulidad – Vaaaaaaaaaale, está claro que no me lo creo ni yo.
- ¿Y con lo mío qué hago? ¿Tú crees que Doug querrá algo conmigo? Es que… ¡JODER!
- Eh, tranquilízate, deja de darle vueltas, yo te prometo que mañana hablo con él, pero no quiero que lo pienses tanto que ya sabemos cómo acaban luego las cosas.
- Está bien, está bien sabes que lo único que puedo decir es que prometo que lo intentaré.

Estuvimos hablando media noche hasta que llegó un momento en el que empecé a hablar yo sola y me quedé dormida junto a ella mientras sonaba With me (Sum 41).  

Aquí estoy después de siglos y siglos, por favor no me matéis. D: 
No es de los mejores capítulos que he escrito pero es que con tantos exámenes y todo no consigo concentrarme y la imaginación no viene a mí, espero que al menos os guste. Y ya sabéis darme vuestra opinión en los botoncitos de abajo o si me dejáis algún comen... pues no os comeré, que aprecio las críticas. 
Intentaré subir pronto. 
♥.
P.D.: He vuelto a reanudar el fic que dejé a medias, ¿qué os parece si os pasáis y lo leéis? 
         http://justperfecttome.metroblog.com/

8 de enero de 2012

11 *It isn't easy but give me an oportunity please*



- Dougie para ya, que no puedo más, que al final me meo.
- No, no pienso parar – siguió haciéndome cosquillas.
- En serio que me meo, que no puedo, que no puedo – le dije mientras que no paraba de reírme, ya me saltaban las lágrimas y todo.

Me consiguió tumbar en el sillón y se puso encima mía con una pierna en cada lado mientras seguía torturándome.
De repente, paró de hacerme cosquillas y se me quedó mirando con una mueca graciosa.

- ¿Estás llorando?
- Por tu culpa - dije mientras me cruzaba de brazos.
- ¿He dado con tu punto débil?
- Errmmm... No. Por supuesto que no
- Ya claro, y soy enano.
- ¿Acaso lo dudas?
- ¿Cómo te atreves? – dijo fingiendo enfadó.

Empezó a hacerme cosquillas otra vez, yo no paraba de reír, intenté por todos los medios deshacerme de él, pero lo único que pude hacer fue contraatacar. Me solté los brazos como pude y empecé a hacerle cosquillas yo a él, ahora era el enano el que no podía parar de reír. Cambiamos los puestos y acabé yo encima suya haciéndole cosquillas.

- Para, por favor te lo pido, que no puedo más.
- No, esta es mi venganza.
- Para, para, a cambio te doy lo que sea, pero por favor para. – lo dijo con voz tan suplicante que me lo pensé.

¿Qué le puedo pedir a cambio? Sé, lo que le quiero pedir, pero no me atrevo, no es fácil, es Dougie. Es imposible, pero… ¿Y si lo ha dicho para que le diga yo eso? No, no pienses tonterías Irene, no es posible. Pero es que va tan guapo con esos vaqueros anchos y esa camiseta, y aparte lo mono que esta ahora… Me lo comía. Esos ojos vidriosos de llorar de la risa, esas chapetas que le han salido en las mejillas del calor y esos labios que me llaman, no puedo resistir mucho más la tentación. Es complicado. ¿Pero por intentarlo pierdo algo?
En uno de esos segundos en los que estaba pensando flojeé y no sé cómo se libró de mí y salió corriendo hacia el piso de arriba. Joder, Irene, muy bien, muy lista, ¿eres tonta o qué te pasa? Tenías que haberlo hecho, ahora has perdido la oportunidad. Ya no lo conseguirás. Lo has jodido todo.
Me levanté del sillón y me dirigí hacia la puerta la abrí y cerré con cuidado para que nadie se enterara de que había salido. Me senté en las escaleras y me refugié en mi misma. Lloré por la oportunidad que acababa de perder.

POV PAULA

- No, no puede ser – le dije a Danny.
- ¿Qué no puede ser?
- Esto, esto no puede ser, acabará mal, no quiero eso.
- Pero ¿Por qué? Ha estado bien ¿no? Yo creía que… bueno que tú… sentías algo por mí…
- Y lo siento, pero no puedo.
- No te entiendo, ¿por qué lo has tenido que estropear? – una lágrima asomaba por sus ojos. Se levantó como pudo y se encaminó hacia la puerta.
- No, ¿de verdad que no lo entiendes? – le dije cogiéndole del brazo.
- Pues no, hasta hace un momento estábamos bien, nos acabamos de besar, creía que me querías y que por eso había pasado.
- No, no lo entiendes. ¿Sabes por qué no puede ser esto? – me miró con un interrogante – Porque soy una más y no quiero serlo, no puedo serlo, acabaré mal y sufriré porque lo que harás será jugar conmigo y en una semana o así cuando te canses me dejarás tirada y te buscarás a otra.
- ¿Lo dices enserio? – no podía más ahora era yo la que estaba enfadada – No eres una más, es verdad que nos conocemos de hace poco y que yo he llevado esa vida que dices, pero no quiero hacer eso contigo. Tú eres diferente, el 90% de las chicas con las que he estado han sido caprichos.
- Ves, yo soy uno de esos caprichos – me tapó la boca con la mano y siguió hablando.
- Pero tú no, tú sabes como soy y te has arriesgado a aceptar un beso mío, sabes que si me tienes que parar los pies me los paras, que si la he cagado me lo dices, eres la que de los dos usas más la cabeza y que te necesito. No digo esto todos los días, pero lo que siento por ti es completamente diferente a lo que he sentido por esas otras. Y si sale mal te dejo que me pegues, pero por favor, dame una oportunidad. – tardé menos de lo que se cuenta tres en lanzarme a sus brazos.
- ¿Entonces eso es un sí? – le besé.
- Pues claro que sí tonto, si no siempre te puedo pegar ¿no? – me calló con otro beso.

De repente oímos muchas risas y que alguien subía. Nos separamos y le ayudé a salir para ver que pasaba. Cuando atravesamos la puerta casi nos comemos a Dougie que subía corriendo y riéndose.

- ¿Qué pasa?
- Irene… cosquillas… - dijo y entró en su habitación.
- Voy a hablar con la enana esta a ver que ha pasado. Te dejo aquí ¿puedes moverte solo?
- Sí, enana no te preocupes.

Bajé las escaleras y busqué a Irene por todas partes, en el salón no estaba y era ahí donde la habíamos dejado con Dougie. Me asomé a la cocina y tampoco estaba miré en el baño de la planta baja y tampoco. La llamé, no la oía responder. Me acerqué a la entrada y oí sollozos. Abría la puerta y ahí estaba.

- Ey, cariño ¿qué ha pasado? – me miró con la cara llena de lágrimas y se volvió a acurrucar. Me senté a su lado y la abracé. – Tranquilízate, respira, todo irá bien.

Me contó entre sollozos lo que había pasado, lo que había pensado y la oportunidad que había perdido. 


Preparados, listos, no por favor no me matéis. Sé que he tardado unos cuantos meses en subir, bueno creo que solo un mes pero que por fin ya está aquí el capítulo 11, no está tan mal como pensaba y la verdad es que me ha gustado escribirlo, me he inspirado. 
Y como no me he pasado por aquí os desea una FELIZ NAVIDAD Y UN FELIZ AÑO NUEVO atrasado. 
Ya fuera de todo esto, espero que os guste de verdad y que dejéis algún comentario que así me animáis un poquito. ;)
Muchas gracias por leer.
Por cierto he añadido botones para que opinéis por si no queréis comentar, así puedo saber si os va gustando o no. :)
♥.

30 de noviembre de 2011

10. *Look at me and smile*

POV PAULA

- ¡No seas gorrón pecoso! - grité cuando vi como me quitaba del plato el último trozo de lasagna que quedaba.
- Te jodes. Por llamarme pecoso.
Se lo tragó entero, sin masticar ni nada y sonrió.
- Como niños pequeños... - miré a Doug y a mi amiga. Ambos negaban con la cabeza y se miraban de vez en cuando.
- Aquí hay rollo - me susurró Danny.
- Ya te digo pecoso.
- ¡No me llames pecoso!
- Te jodes - intenté imitar su voz - Por haberme quitado el trozo de lasagna.
- Ahhhh - levantó las manos - Eso te pasa por ser tan lenta.
- Pecoso imbécil.
- Como me vuelvas a llamar pecoso te enteras.
- Uhhh, ten cuidado Pau que lo dice enserio - me advirtió Doug y me levanté divertida.
- Pecoso, pecoso, pecoso, pecoso, pecoso y... ¡Pecoso!

Danny se levantó y salió corriendo detrás mía.
No me conocía la casa, pero por el salón, la cocina, y las escaleras, había podido pasar en 2 minutos más de 20 veces mientras escapaba de Danny.

- ¿Dónde estáaaaaaaas? – preguntaba mientras me seguía buscando. Asomé la cabeza por la puerta del baño y vi que se dirigía hacia aquí, salí corriendo y subí por las escaleras.

- ¡Te he visto! – oí unas pisadas rápidas por las escaleras.
- Mierdas y ahora dónde me meto yo.

Entré en la primera habitación que vi y casi me caigo, justo en la puerta había una guitarra, miré a los lados para buscar un sitio donde esconderme. El armario, claro. Me hice un hueco entre la ropa y no me moví. Entró en la habitación, lo supe porque de repente se oyó un estruendo y un quejido, no oí nada durante 30 segundos así que salí a ver que había pasado. No pude, me empecé a reír a carcajada limpia, era verle tirado en el suelo, bocabajo, con la guitarra debajo de sus piernas y no podía más.

- ¿Estás bien?
- Sí – se fue a levantar y se cayó otra vez - ¡Ay!
- ¿Qué pasa?
- Que no puedo doblar la rodilla... ¿me ayudas? – me acerqué a él y le ayudé a levantarse. Fuimos hacia la cama y dejé que se sentase.
- ¿Mejor?
- Sí, gracias – intentó doblar la rodilla un par de veces, ponía cara de dolor – Bueno ya estoy mejor.
- Entonces me voy abajo, ¿necesitas algo?

POV DANNY

Sí, a ti, pero no te voy a decir eso. Me mandarías a la mierda.

- Sí, bueno, ¿por qué no te quedas aquí conmigo?
- Eh, claro, porque no. – dijo sorprendida. Se sentó en la cama a mi lado y empezamos a hablar de cosas sin importancia.
- ¿Entonces tienes una hermana?
- Sí, se llama Anna.
- ¿Y está buena?
- ¡JONES! – me dio un puñetazo en el brazo. – ¡Es mi hermana!
- ¿Y?
- Tiene 16 años.
- ¿Eso es problema? – me volvió a pegar. - ¡Ay!
- Bueno a mi hermana tranquila ¿entendido?
- Sí, señora.
- Te preguntaría algo sobre tu vida, pero creo que me la sé más o menos.
- ¿En serio? A ver cuéntame – le dije retándola.
- Naciste el 12 de marzo de 1986 en Bolton, tu nombre completo es Daniel Alan David Jones, tu madre se llama Kathy, tienes una hermana mayor que se llama Vicky. Y no sé, que más quieres saber sobre ti – me dijo riéndose.
- Ya veo que te conoces muy bien mi vida... – le dije bastante sorprendido.

Después de eso hubo un silencio bastante incómodo en el que no sabía que decirle, así que me acerqué a mi único modo de comunicación. Me estiré un poco y llegué a la guitarra que se había quedado cerca de la cama después de la caída, la cogí y empecé a tocar.

POV PAULA

Se movió y cogió la guitarra. No puede ser. E involuntariamente sucedió, las lágrimas empezaban a correr por mis mejillas y no podía hacer nada para evitarlo. Esa canción me hacía llorar y recordar demasiadas cosas. La de veces que me la había puesto en el iPod a reproducir una vez y otra después de todo lo que pasó con Taylor, el gilipollas de mi exnovio.
Tocaba ‘Not alone’, cuando me miró a la cara paró de golpe y me miró preocupado.

- No pares, por favor – le supliqué entre hipidos. Siguió tocando y esta vez no apartó los ojos de mi cara.
- But I’m not alone... – terminó la canción y se quitó la guitarra de encima.
- Eh, pequeña, no llores, ¿por qué lloras? – me dijo quitándome las lágrimas con las yemas de sus dedos.
- Eh, eh, nada – le dije entre sollozos.
- No estés mal. Joder, ya lo he jodido todo.  
- ¿Qué has jodido? – pregunté como pude.
- Nada, es que... bueno, no es nada.
- No, dime.

Me seguía quitando las lágrimas de la cara, lo hacía con tanto cuidado que parecía que tocara a una muñeca de porcelana. Cerré los ojos para intentar retener las lágrimas que no sé porque seguían saliendo. Los abrí y me lo encontré a unos escasos centímetros de mi cara, poco a poco nos fuimos acercando y acortamos esos centímetros que quedaban y noté su aliento en mi boca. Sus labios se posaron en los míos y le correspondí, fue un beso, simple pero dulce y tierno. Nos separamos y me miró sonriendo.


¡BUENAS, BUENAS, BUENAS, BUENAS! :)
¿Qué tal estamos? Espero que bien, ¡eeeeh! 
Bueno queridos míos de mi alma, por fin subí capítulo he tardado un  montón tenía las ideas pero luego no sabía como empezar y luego el final que no lo tenía muy claro. Tengo que darle las gracias a Paula (@Paula_Williams3) por su aportación en este capítulo. :)
Espero que os guste. Si os digo la verdad a mí se me ha soltado alguna lagrimilla mientras escribía. 
♥.

20 de noviembre de 2011

9. *Like a children*

- Callaros que me sonrojo – nos dijo Tom.
- ¡Irene mira!
- ¿El qué? – le pregunté.
- Desde aquí puedo ver la Torre Eiffel.
- Danny ¿estás tonto o qué? – me reí.
- Oye que yo no soy tonto.
- Es verdad, no lo es, solo lo aparenta – añadió Harry.

¡Qué bonito se veía Londres desde aquí arriba! Todas sus calles, los londinenses, los guiris, los coches, los autobuses rojos, el Thames, el Big Ben... Me traía un montón de recuerdos de cuando venía aquí con mis padres y mi hermana. Mi hermana y yo nos dedicábamos a intentar contar las casas que había, siempre acababan saliendo números imposibles.
Luego miré hacia adentro y estaban todos haciendo el tonto y riéndose, me alegraba de estar ahí. A los chicos les conocía desde hacía un día pero vamos, ya me sentía parte de la “familia” y no quería que eso cambiase.
Vi a Danny que se estaba acercando poco a poco a Paula por detrás y que la cogía de la mano y ésta sonreía. Esto iba a acabar bien.
Hice un par de fotos al paisaje, salía toda la ciudad entera con ese sol y ese cielo despejado tan poco común por aquí, quedaron unas fotos preciosas.

- Jopé ya estamos llegando abajo otra vez – se quejó Paula.
- Si queréis podemos dar otra vuelta más – dijo Tom que desde que estábamos en la cabina creo que no había soltado a Gio de la cintura.
- No, no hace falta que al final nos mareamos, otro día volvemos y ya está – sonrió Paula.
- ¿Y ahora qué hacemos entonces? – preguntó el pecoso.
- Yo he quedado ahora en un rato para cenar – dijo Harry.
- ¿Con quién? – preguntó Dougie descaradamente guiñándole un ojo.
- Nadie, con una amiga.
- Ya, amiga…
- ¡Dejar al pobre! – salté.
- Gracias, Irene – se había puesto rojo. Se me hacía raro ver al musculitos colorado, era extraño porque sabes que aunque sean famosos tienen sus sentimientos y esas cosas, pero es que te lo imaginas como un “tío duro”.
- ¡¿ENTONCES QUÉ HACEMOS?!
- Joder Jones eres peor que un niño pequeño – le dijo Paula.
- ¿Y si vamos a casa y os quedáis a cenar?
- ¡Has estado hábil mamá Tom! – Tom le dio una colleja a Dougie y este se frotó donde le había dado.
- ¿Os parece bien chicas?
- Claro, por qué no – dijimos a la vez.
- En esos momentos me dais miedo – dijo Danny escondiéndose detrás de Harry.
- Eeeeh, tenemos que volver al McDonalds a por los coches – les recordé.
- Es verdad, pero ahora podemos ir dando un paseo.
- Sí, sí yo no vuelvo a correr, que por culpa del enano he hecho ejercicio por un mes entero – le fulminé con la mirada.

Salimos de la cabina y fuimos tranquilamente dando un paseo hasta donde estaban los coches. Nos montamos como habíamos venido y en 15 llegamos a su casa.

- Bueno, como si fuera vuestra casa – nos dijeron.
- Yo me subo a prepararme – dijo Harry dirigiéndose a la planta de arriba.

Nos sentamos las tres chicas en el sillón, pero al rato Tom llamó a Gio para que le ayudara a preparar la cena y se fue dejándonos a Paula y a mí ahí sentadas.

- Pasooooooooooo, que voy, hacerme un hueco - No nos dio tiempo a movernos directamente se tiró en plancha encima de nosotras. A los pocos segundos sentí más peso encima.
- ¡Necesito res… resp.. respirar! – dijo Paula.
- Paula, mira que dos tontos se nos han caído encima…
- ¿Cómo que tontos? – se levantaron y entre los dos me cogieron y me tiraron al suelo quitándome el sitio.
- ¿Y ahora dónde me pongo yo?
- Anda, ven aquí – me dijo Dougie dándose en las piernas diciendo que me pusiera encima suya.
- Lo siento, pero ahí ni loca.
- Si todos sabemos que lo estás deseando, que quieres ponerte encima del famosísimo y guapísimo Dougie Poynter.
- Primero, ¡creído! Y segundo, ¡tus ganas Poynter!
- Bueno, vale – puso cara triste y me hizo un hueco a su lado - ¿ahí mejor?
- Gracias – le sonreí.
- Es peor que si estuvieran saliendo – le dijo Danny a Paula.
- Sí, sí, insoportables – dijo asintiendo muy seria. Dougie y yo les sacamos la lengua y empezamos a reír.
- Irene, Paula ¿podéis subir un momento? – llamó Harry desde la planta de arriba.
- Of course baby! – dijo Paula y subimos las escaleras - ¿dónde estás?
- La segunda puerta a la derecha.

Entramos en la habitación. Había una batería, como era de suponer, un escritorio con un orden y varios papeles y la cama en la que había varias camisas y camisetas.

- ¿Me ayudáis? – nos preguntó suplicante. Llevaba puestos unos vaqueros oscuros y nada en la parte de arriba. Estaba mirando fijamente las camisetas a ver si por ciencia infusa elegía una.
- Claro – había tres camisetas y dos camisas – Es importante la cita ¿no? – le pregunté mientras mirábamos cuál le podía quedar mejor.
- ¡Ya verás como sale bien! – descartamos las dos camisas y al final nos decidimos por una camiseta blanca lisa de manga corta – así estás perfecto.
- Muchas gracias chicas.
- De nada – hecho esto bajamos otra vez y Paula fue al salón y yo a ver que hacían Tom y Gio.
- ¿Ya habéis ayudado a Harry? – me preguntó Tom.
- Sí, ¿qué hacéis?
- Os estamos haciendo la cena – dijo Gio.
- ¿Cómo que os? ¿Vosotros no os quedáis a cenar?
- No, hemos decidido ir a ver una película los dos – dijo Tom sonriente. Lo que no sonriera él no lo sonreía nadie, eso estaba claro.
- Pues entonces no hacía falta que nos hicierais la cena la podíamos haber hecho nosotros.
- ¿Con Danny y Dougie? ¿Los cuatro? Me temo que no – se rió.

Intenté ayudarles un par de veces pero no me dejaron, al final me acabaron echando de la cocina, así que me fui otra vez al salón.
Dios mío, ¡qué mono está Dougie! Irene, relájate. No sientes nada por él, sólo llevas siendo una fan loca y enamorada perdida de él desde hace unos cuantos meses, pero no es nada. Aparte, ¿cómo se va a fijar ÉL en mí? Puede que nos piquemos mucho y hagamos el tonto, aunque esta tarde me ha pedido un beso, pero estaba de broma. Seguro. Y nos llevamos 2 años que no es mucho, pero seguro que conoce otras chicas mejores, aunque mira Paula y Danny se llevan 4 y yo veo que tienen algo de química aunque sólo sea por el continuo pique que tienen ambos. Yo veo que esos dos acaban juntos.
Me senté con ellos en el sillón y estuvimos viendo los dibujos animados. A los 15 minutos bajó Harry que se iba ya.

- ¡Fiu, fiu! – le silbó Paula. Iba con la ropa que le habíamos elegido más una chaqueta negra de cuero.
- Bueno yo me voy ya – nos dijo un poco nervioso. Me levanté y le di un abrazo dándole ánimo – gracias Irene – me susurró.
- ¡Pásatelo bien! Ya sabes. – le dijeron Dougie y Danny guiñando un ojo. Con estos chicos no había nada que hacer.
- Que sí, adióoooooos. – cogió las llaves del coche y salió por la puerta.
- Nosotros también nos vamos ya – dijo Gio.
- ¿Y vosotros a dónde vais ahora?
- ¿No os lo ha dicho Irene? Nos vamos al cine. Os hemos hecho la cena está en la cocina. – dijo Tom.
- Que os divirtáis – les dijimos – muchas gracias por la cena.
- Hasta luego, volveremos tarde. – cogió a Gio y cerró la puerta tras ellos. 

Probando, probando, 1,2,3... Buenaaaaaaaaaaaaaaas, aquí está Irene de nuevo. 
Por fin el capítulo 9 he tardado lo mío pero la verdad es que estoy bastante contenta, además, es bastante largo, no os podréis quejar. 
Si queréis y me ponéis algún comentario... que todavía no tengo ninguno... T.T
¡BUEEEEEEEENAS NOCHES!
♥.

4 de noviembre de 2011

8. *Kiss me*

POV DANNY

Salimos corriendo, las escaleras eran estrechas y conseguí adelantar a Dougie.

-Danny que nos vamos a matar que no matamos, que lo estoy viendo – dijo Paula riéndose y agarrándose más fuerte a mí.
- Que no tranquila, si acaso nos damos una buena leche, pero a matarnos no llegamos – la dije.
- Oh, sí, ¡qué reconfortante suena eso! ¿Has notado la ironía no?
- No te preocupes que ya estamos en la planta baja – miré para atrás y vi que Doug e Irene ya habían llegado abajo también, había mucha gente así que tenía que sortearla – Sí, ahí está puerta – dije señalando y acelerando.
- ¡Cuidado con el escalón de la entrada! – oímos gritar a Tom. No me dio tiempo a reaccionar, no me había fijado, a los 5 segundos los dos rodamos por el suelo, nos habíamos metido una buena leche.
- ¡Jones! – la miré y me dí cuenta de que había acabado encima suya y por como resoplaba creo que la estaba dejando sin aire. - ¿Te levantas? – Apoyé las manos en la acera y me levanté, pero no me quité de encima suya completamente.
- ¿Desde cuándo me llamas Jones? Bueno no, ¿desde cuando tanta confianza? – la pregunté mirándola a los ojos y acercándome un poco. 
- Desde que te pones tan cerca de mí – susurró haciendo amago de apartarse, pero sin llegar a hacerlo y estando aún más cerca los dos.

POV PAULA

Estábamos a pocos centímetros, podía notar su aliento en mi boca y sus ojos mirándome fijamente esperando una reacción. ¿Qué quieres Paula? ¿Le besarías? Pues claro, es Danny Jones, le quiero, pero no quiero que sea así.

- Jones.
- ¿Sí? – me miró fijamente, dios no sé como podía rechazarle en ese momento.
- ¡Necesito respirar! – ya se había separado de mí, pero de esta situación tenía que escapar como fuese.
- ¡Ah, sí, sí! – se levantó.

Nos pusimos de pie. Los chicos nos llevaban observando todo el rato, pero yo no me había dado cuenta de que estaban ahí. Todo había sido muy extraño.

- ¿Estáis bien? – nos preguntó Dougie con una sonrisita muy extraña en la cara.
- Eh, yo sí, ha sido una caída muy tonta, no ha pasado nada – dije.
- Sí, no ha pasado nada, la próxima vez tendré más cuidado. – dijo Danny con la mirada perdida.
- Tierra llamando a Danny, ¿estás ahí? – dijo Irene riéndose.
- ¿Eh?
- Vale, definitivamente yo creo que se ha dado un golpe muy fuerte en la cabeza y se ha quedado más tonto de lo que era – dijo Dougie muy serio - ¿Estás bien, cariño? – se acercó a Danny y le dio un beso en la mejilla, esa situación pudo con él y empezó a reírse.
- Sí, debe ser eso que me he dado un golpe muy fuerte – se rió.

POV NORMAL

- Tú y yo esta noche hablamos, ¿entendido? – le susurré a Paula al oído.
- Sí, señora.
- ¿Vosotras dos que cuchicheáis eh? – nos miró Dougie.
- Nada que a ti te importe – le respondí.
- ¿Cómo qué no? – se acercó a mí – Vamos al London Eye andando ¿no? – se dirigió a Tom.
- Sí, por qué no – nos sonrió.

Dougie se acerco a mí, me alejé, se acercó aún más.

- ¡Irene! – gritó Harry despistándome.

Le miré y caí en la cuenta, mierdas, Dougie ya estaba encima mía. Se acercó corriendo y me quitó el móvil que lo llevaba en la mano.

- ¿Lo quieres enana?
- ¿Cómo que enana? – salí corriendo detrás de él - ¡Dámelo!
- Uuuuuy… ¿qué es esto? – dijo mientras que seguía corriendo.
- ¿Qué estás mirando? ¡Dámelo! – corrimos unas cuantas calles, miré para atrás y a los demás ya no los veía. Le perdí de vista, seguí un poco andando para recuperar fuerzas y de repente salió de una esquina y me asustó.
- ¡Enanaaaaaaaaaaaa! – volvió a salir corriendo.
- ¡Doug que no puedo más! – me reí y volví a salir tras él.

Se paró y se apoyo en la pared a esperarme mientras que cotilleaba el móvil. Llegué a su lado andando y me apoyé junto a él, no podía más.

- ¿Me lo das? – le dije tendiéndole la mano.
- Claro – dijo estirando el brazo – pero a cambio quiero algo.
- ¿El qué? – dije sorprendida.
- Un beso.
- Vale. – me acerqué a él, le dí un beso de vaca en la mejilla. Le quité el móvil y salí corriendo. Ya me había encontrado.
- ¡Eso no vale!
- No has especificado – le dije riéndome. Vale, ahora es a la izquierda, derecha, derecha, recto y sí, ya veo el London Eye. Llegué y me senté en un banco a esperar a que llegara.
- ¡Eres una tramposa! – dijo sacándome la lengua.
- Te aguantas – parecíamos dos niños pequeños discutiendo.
- Me debes un beso.
- Vale, ¿quieres otro? – me acerqué y le di otro beso de vaca. Se limpió y puso cara de asco.
- Eso te pasa por insistir tanto – le dije.

- Ya veo, tu misma te lo has buscado – me dio un lametazo desde la barbilla a la punta de la nariz. 
- ¡Qué primer beso más tierno! – oímos gritar.
- Eso es que le tienes envidia Jones – le grité al pecoso. Llegaron hasta donde estábamos nosotros.
- Venga, vamos a ponernos a la cola que si no no subimos hoy – dijo Gio.
- Sí, vamos.

Mientras que esperábamos Paula sacó la cámara y se dedicó a hacernos fotos y hacer el tonto.

- Pero mira qué foto más bonita esta – dijo enseñándonos una en la que salíamos todos. Dougie guiñando un ojo, Danny sacando la lengua, Gio con los mofletes hinchados, Tom con morritos, Harry tocándose la nariz con la lengua, Paula con cara de asco y yo bizca.
- Sí, salimos guapísimos. Nuestra belleza es deslumbrante – dijo Harry.
- ¿Cuántos sois? – nos preguntó una chica detrás de la taquilla.
- Siete entradas – dijo Tom sacando el dinero que le pidió.
- Muchas gracias, que lo disfruten – nos dijo con una sonrisa la chica.

Subimos los 7 a una cabina y no subió nadie más.

- ¡Qué extraño! Si se supone que entran 15 personas en cada una. – dijo Paula.
- Tenemos algunas ventajas – dijo el pecoso.
- ¡Genial! – me acerqué a la pared y observé el paisaje.
- ¡Qué bonito es Londres! ¿A que sí? – dijo Gio.
- Pero no tanto como tú – se acercó Tom y la abrazo por la cintura.
- Oooooh ¡qué bonito! – dijimos todos. 


¡Aquí estamos otra vez! 
He tardado mucho en subir, sí, pero voy a ver si consigo subir más a menudo, pero ahora empiezo con los exámenes así que no estoy muy segura. 
El capítulo corto no es, no es gran cosa, pero tenía que hacer un capítulo así para que la historia se empiece a poner interesante la historia ;) 
♥.

16 de octubre de 2011

7. * Laughing all the time*


Nada mas irse Dougie subí corriendo las escaleras derecha al cuarto de baño. Ups, tenía que avisar a Paula, me giré y fui a su baño.

-¡Paula! - aporreé la puerta - cuando termines arréglate que nos vamos a comer por ahí.
-¿Solas?
-No, nos llevan los chicos.
-Perfecto.
- Pero no te eternices que en hora y media pasan a buscarnos. Parece que ellos necesitan más tiempo que nosotras -. dije riéndome.
- Vale, vale, que sí, dúchate que luego eres tú la que tardas más - me dijo metiéndome prisa.


Fui al baño, me desvestí y me di lo que para mí es una ducha rápida, más o menos 30 minutos, Es que cuando estoy dentro con la música y todo me motivo y claro, me eternizo. Pero menos mal que todavía quedaba un buen rato para que vinieran.
Salí de la ducha, me enrollé la toalla al cuerpo y empecé a desenredarme el pelo porque entre lo largo y rizado que lo tengo era imposible peinarme cuando lo tuviese seco. Me dirigí a la habitación y abrí el armario. Llegaba el gran dilema. ¿Qué me iba a poner?. Menos mal que ya había colocado toda la ropa en el armario porque como tuviese que estar buscándola en las cajas me podía morir.
Al final cogí unos vaqueros claros y una camiseta marrón con la que se me veía el hombro, molaba porque también se veía el tatuaje que tenía en la nuca. Tenía puesto "The heart never lies" y me lo había hecho un par de meses atrás.
Ahora solo me quedaba pensar que zapatos me ponía.


-Paula, ¿sabes dónde están mis zapatos? - al pregunté gritando.
- Sí, la caja está abajo, en el salón.
-¡Graciaaaaaas! - bajé y empecé a abrir las cajas, no sabía en cual estaban, así que tuve que abrir todas.


Llamaron al timbre.

- Pero si todavía quedan 20 minutos - me dije a mi misma.
Abrí la puerta y eran ellos.
-¡Ireneeeeeeeeeeeeeeeeee! - Danny cogió y me dio un abrazo - Es que nos aburríamos de esperar.
- SE aburría de esperar - rectificó Tom con una sonrisa.
Me fijé bien en todos, (que por cierto iban muy guapos) y vi que había un chica detrás de Tom, me asomé y la reconocí.
-Hola soy Irene - me presenté con una sonrisa.
-Yo Giovanna, pero mejor llámame Gio.
-Bueno pasar y sentaros, que creo que Paula ya habrá terminado. A mí me falta encontrar los malditos zapatos y peinarme - dije mientras seguí rebuscando entre las cajas - ¡Bien, los encontré! Ahora bajo.


Subí y fui derecha al baño, allí me puse las botas marrones con cordones que tanto me había costado encontrar y me peiné. Acabé alisándome el flequillo y con un moño alto.
Cogí el móvil, las llaves, algo de dinero y fundamental la cámara de fotos, lo metí todo en el bolso y bajé las escaleras.

- Bueno, por mí ya nos podemos ir.
- ¡Aleluyaaaaaa! – cantó Dougie.
- Já, já, já ¡qué gracioso! – le miré mal.

Salimos todos por la puerta y Paula cerró con llave.

- ¿A dónde nos vais a llevar? – preguntó Paula.
- Al mejor restaurante de todo Londres – dijo Danny agarrando a Paula.
- ¿Pero vosotros estáis tontos? No hace falta que nos llevéis a ningún restaurante genial, nos conformamos con poco – dijo Paula.
- A mí me da igual en dónde comer, con tal de que estemos todos juntos me vale – dijo Gio dándole un beso a Tom.
- Oh, love is in the air… - canté.
- Jajaja, ¿entonces a dónde os llevamos? – preguntó Harry.
- ¡Sorprendernos! Pero que no sea ningún restaurante elegante, ¿vale?
- Ya sé – dijo Dougie – Irene, Paula y tú pecoso mío venís en mi coche, Harry tú sígueme.
- Ok.
- Chicas os presento el ‘Dougie-movil’ – dijo Dougie abriéndonos la puerta de un coche negro.
- Qué preciosidad… - dijo Paula.
- Nótese la ironía – dijimos a la vez riéndonos.
- Es muy bonito, así que no os metáis con él o sino tendré que pegaros – lo defendió Dougie.
- Vale, vale, entonces es muy bonitoooo. Pero la próxima vez quita de la parte de atrás la caja de condones – le guiñé un ojo.
- ¡Cotilleemos! – dijo Paula – Uuuuy pero si solo le faltan un par… Parece que últimamente no has tenido muchas amiguitas – dijo riéndose.
- Es nosotros ya no usamos de eso – dijo Danny refiriéndose a él y a Dougie.

Ya no pude aguantar más y me empecé a reír a carcajada limpia. El resto del trayecto lo pasamos igual riéndonos y bromeando.
Nos metimos por Oxford Street y aparcamos por allí, Harry aparco un par de coches más atrás que nosotros.

- ¿A dónde vamos? – pregunté.
- Espera un poco y verás.
- Venga, que tengo hambre – se quejó Danny.
- Redoble de tambores por favor Harry – dijo Dougie mientras que Harry hacía el ‘redoble’- ¡TACHÁAAAAAAN! – abrió los brazos y señaló un McDonalds.

Nos empezamos a reír todos y entramos al McDonalds. Unos pocos nos fuimos a coger mesa mientras que los demás pedían.
A los 15 minutos ya estábamos todos en la mesa sentados con las hamburguesas y las bebidas.

- Esta no es mi hamburguesa – dijo Tom.
- Jajajaja ni esta la mía.

Nos empezamos a quejar todos y a cambiarnos las hamburguesas hasta que tuvimos las nuestras.

- Y ¿esta tarde queréis que hagamos algo? – preguntó Dougie.
- Pues no sé… - dijo Paula.
- Vamos al London Eye, quiero ir al London Eye que hace mucho que no voy – dije medio gritando.

Un par de chicas se giraron y nos vieron. Oh, oh. No gritaron menos mal, pero si se acercaron a pedir autógrafos y fotos, no había mucha más gente en la planta de arriba así que no nos molestaron mucho más.

- Todo por tu culpa Irene, esto no puede ser, eh –  dijo Harry bromeando.
- Paula, ahora esas chicas nos miran muy raro – le dije al oído.
- Es verdad. No se estarán pensando nada raro ¿no?

Las chicas se volvieron a acercar y nos pidieron una foto. Nosotras un tanto sorprendidas no respondimos. Pero Tom reaccionó.

- Claro, dejarme la cámara que os la hago yo – dijo Tom.
- Toma – dijo una de las chicas sonriendo.

Nos levantamos y nos pusimos con ellas en la foto.

- Muchas gracias – nos dijeron las dos a la vez.
- De nada – las sonreímos y se fueron para su mesa, una vez allí nos hicieron un par de fotos a todos en general.
- ¿Pero que les pasa a esas chicas? – dije todavía extrañada.
- Básicamente que estáis con nosotros – dijeron los chicos.
- ¿Habéis terminado?
- Sí – respondimos todos.
- Venga pues vamos al London Eye, ¿no? – dijo Dougie.
- Síiii – me subí a caballito encima de Dougie.
- Danny, coge a Paula, a ver quien llega antes a la puerta.
- No, no, no, no, cuidado con las escaleras que nos vamos a matar – dijo Paula riéndose. 

¡Buenas! Irene ya está por aquí.
Siento mucho, mucho, mucho haber tardado tanto en subir pero es que no tenía nada de imaginación, no sabeis lo que me ha costado terminar el capítulo entero y mira que es muy mierda. 
Pero de todas formas espero que os guste y algún comentario y esas cosas. :)
♥.

29 de septiembre de 2011

6. *Not alone*

POV PAULA   

- ¿Qué haces aquí? – le dije con tono arrogante.
- ¿No puedo venir a ver a mi novia?
- Ya no soy tu novia. Y no debería haber abierto la maldita puerta. – me empecé a cabrear - ¿Vas a decir algo? Porque si no ya te estás largando.
- Te quería pedir perdón otra vez.
- ¿Perdón? Después de lo que hiciste ¿quieres que te perdone? ¡¿PERO TÚ TE CHUTAS COLACAO EN VENA TODAS LAS MAÑANAS?!
- No fue para tanto, había bebido…
- Claro y eso es una escusa para lanzarte a otra delante de mis narices y no sólo lanzarte no, si no besarla y que acabes sin camiseta. ¿Sinceramente? No lo veo normal – usé el tono más cortante que podía.
- ¡Acabábamos de discutir!
- ¿Y eso es escusa?
- No, pero estaba cabreado y además borracho, no era consciente de lo que hacía.
- Pero tú no sabes el daño que me has hecho, no lo sabes – remarqué el no – he sufrido mucho, te dejé hace un mes, te he conseguido medio olvidar a pesar de tus mensajes y ahora vienes aquí y lo estropeas todo. – ya me resbalaba una lágrima por la mejilla que amenazaba con caer al suelo.
- ¡Pero yo te quiero y sé que me quieres!
- No, estás confundido, ya no sabes nada.

Se acercó a mí, me agarró fuerte para que no me moviera e intentó besarme.
Le pegué patadas, seguí llorando e incluso grité. Empecé a oír unos pasos por las escaleras, era Irene, iba corriendo pero por el ruido que oí creo que se cayó.
Cerré los ojos fuertemente mientras seguía resistiéndome, de repente sus brazos se aflojaron y pude echarme para atrás. Vi unos ojos azules que echaban chispas y parecía que le acababa de dar un puñetazo a mi ex. Le dijo algo, no sé qué y se fue corriendo. Me deslicé por la pared y me quedé en el suelo llorando.

POV NORMAL

Me levanté, ¡qué golpe me había pegado! Fui corriendo a donde tenía que estar Paula, no podía haber oído esos gritos. Llegué y la vi contra la pared con las manos tapándose la cara y llorando como pocas veces la había visto.
Enfrente estaba Dougie, no sabía que hacer, se había quedado parado. Yo cogí me senté a su lado y la abracé, en ese momento no podía hacer más. Dougie se sentó a su otro lado y la acarició el hombro dándola ánimos. Poco a poco empezó a calmarse y a respirar más relajadamente, se quitó las manos de la cara y le limpié con un pañuelo las lágrimas.

- ¿Estás mejor? – le dije.
- No, pero sí.
- ¿Cómo es eso? – preguntó Dougie.
- Que no estoy mejor por lo que ha intentando y porque se ha presentado aquí, pero si lo estoy porque estáis aquí, a mi lado, y ya estoy más relajada – intentó explicar.
- ¿Pero para qué ha venido? – seguía sin explicarme que había venido a hacer ese gilipollas aquí.
- Decía que quería pedirme perdón otra vez y que volviéramos, que me quería y que yo le seguía queriendo, pero no es así, creo, bueno no, no es así no quiero nada con ese estúpido otra vez.
- Bueno relájate, bébete un vaso de agua y date una ducha para despejarte.
- Vale – dijo cogió y nos dio una abrazo a los dos antes de subir por las escaleras.

Nos quedamos solo Dougie y yo, salimos al jardín y nos sentamos a hablar de lo que acababa de pasar, él estaba demasiado perdido.

- ¿Pero quién era? – me preguntó Dougie que no se enteraba.
- El gilipollas de Taylor, su ex. La hizo muchísimo daño y lo dejaron hace ya más de un mes. 
- ¿Y por qué lo dejaron?
- Porque se lió con otra delante de sus narices, básicamente.
- Joder, ni Danny es así y mira que Danny ha tenido sus momentos – me hizo sonreír.
- Vamos, que ya no es así ¿no? – le dije.
- Pues intenta asentar cabeza, raro en él la verdad.
- Y tú ¿qué?
- La verdad es que lo de Frankie ya queda lejos, intento reconstruir mi vida pero no sé si lo conseguiré yo solo – o eso era una indirecta o yo estaba paranoica perdida, que es lo más probable.
- ¿Y vida amorosa tú has tenido?
- Tuve, no acabó muy bien, bueno al menos la última pero ahora mismo estoy bien. Sólo tengo un par de amores platónicos – me reí.
- ¿Ah sí? ¿Y quienes son si puede saberse?
- Pues Aston Kutcher…
- ¿No has dicho un par?
- Sí, ¡pero a ti te los voy a decir! – se tiró encima mía a hacerme cosquillas – Oye eso no vale, no, no te lo voy a decir… Vale, vale, ¡te digo el otro! – me mira con curiosidad – Es Brad Pitt… - le dije poco convencida aunque no se dio cuenta, el puso cara de decepción.
- ¿En serio?
- Sí, sí… - tenía que cambiar de tema o al final me lo acabaría sacando – Bueno ¿y tú a que has venido?
- ¡Es verdad! Pues que Tom me había mandado para deciros que si os veníais a comer con nosotros.
- Jajajaja, tienes menos memoria que yo, por mi vale y creo que a Paula le convendrá salir y olvidarse de lo que ha pasado así que bien.
- Bueno pues yo me voy que os tendréis que arreglar y esas cosas. Dentro de hora y media nos pasamos a buscaros.


Bueno, bueno, aquí estamos otra vez. No iba a subir hasta dentro de un par de días pero mi querida Paula (@Paula_Williams3) amenazaba con matarme porque la dejé con la intriga, así que por mi integridad física subo. 
Espero que os guste este capítulo. No es de los mejores pero no estoy muy inspirada últimamente, así que... :)
♥.