8 de enero de 2012

11 *It isn't easy but give me an oportunity please*



- Dougie para ya, que no puedo más, que al final me meo.
- No, no pienso parar – siguió haciéndome cosquillas.
- En serio que me meo, que no puedo, que no puedo – le dije mientras que no paraba de reírme, ya me saltaban las lágrimas y todo.

Me consiguió tumbar en el sillón y se puso encima mía con una pierna en cada lado mientras seguía torturándome.
De repente, paró de hacerme cosquillas y se me quedó mirando con una mueca graciosa.

- ¿Estás llorando?
- Por tu culpa - dije mientras me cruzaba de brazos.
- ¿He dado con tu punto débil?
- Errmmm... No. Por supuesto que no
- Ya claro, y soy enano.
- ¿Acaso lo dudas?
- ¿Cómo te atreves? – dijo fingiendo enfadó.

Empezó a hacerme cosquillas otra vez, yo no paraba de reír, intenté por todos los medios deshacerme de él, pero lo único que pude hacer fue contraatacar. Me solté los brazos como pude y empecé a hacerle cosquillas yo a él, ahora era el enano el que no podía parar de reír. Cambiamos los puestos y acabé yo encima suya haciéndole cosquillas.

- Para, por favor te lo pido, que no puedo más.
- No, esta es mi venganza.
- Para, para, a cambio te doy lo que sea, pero por favor para. – lo dijo con voz tan suplicante que me lo pensé.

¿Qué le puedo pedir a cambio? Sé, lo que le quiero pedir, pero no me atrevo, no es fácil, es Dougie. Es imposible, pero… ¿Y si lo ha dicho para que le diga yo eso? No, no pienses tonterías Irene, no es posible. Pero es que va tan guapo con esos vaqueros anchos y esa camiseta, y aparte lo mono que esta ahora… Me lo comía. Esos ojos vidriosos de llorar de la risa, esas chapetas que le han salido en las mejillas del calor y esos labios que me llaman, no puedo resistir mucho más la tentación. Es complicado. ¿Pero por intentarlo pierdo algo?
En uno de esos segundos en los que estaba pensando flojeé y no sé cómo se libró de mí y salió corriendo hacia el piso de arriba. Joder, Irene, muy bien, muy lista, ¿eres tonta o qué te pasa? Tenías que haberlo hecho, ahora has perdido la oportunidad. Ya no lo conseguirás. Lo has jodido todo.
Me levanté del sillón y me dirigí hacia la puerta la abrí y cerré con cuidado para que nadie se enterara de que había salido. Me senté en las escaleras y me refugié en mi misma. Lloré por la oportunidad que acababa de perder.

POV PAULA

- No, no puede ser – le dije a Danny.
- ¿Qué no puede ser?
- Esto, esto no puede ser, acabará mal, no quiero eso.
- Pero ¿Por qué? Ha estado bien ¿no? Yo creía que… bueno que tú… sentías algo por mí…
- Y lo siento, pero no puedo.
- No te entiendo, ¿por qué lo has tenido que estropear? – una lágrima asomaba por sus ojos. Se levantó como pudo y se encaminó hacia la puerta.
- No, ¿de verdad que no lo entiendes? – le dije cogiéndole del brazo.
- Pues no, hasta hace un momento estábamos bien, nos acabamos de besar, creía que me querías y que por eso había pasado.
- No, no lo entiendes. ¿Sabes por qué no puede ser esto? – me miró con un interrogante – Porque soy una más y no quiero serlo, no puedo serlo, acabaré mal y sufriré porque lo que harás será jugar conmigo y en una semana o así cuando te canses me dejarás tirada y te buscarás a otra.
- ¿Lo dices enserio? – no podía más ahora era yo la que estaba enfadada – No eres una más, es verdad que nos conocemos de hace poco y que yo he llevado esa vida que dices, pero no quiero hacer eso contigo. Tú eres diferente, el 90% de las chicas con las que he estado han sido caprichos.
- Ves, yo soy uno de esos caprichos – me tapó la boca con la mano y siguió hablando.
- Pero tú no, tú sabes como soy y te has arriesgado a aceptar un beso mío, sabes que si me tienes que parar los pies me los paras, que si la he cagado me lo dices, eres la que de los dos usas más la cabeza y que te necesito. No digo esto todos los días, pero lo que siento por ti es completamente diferente a lo que he sentido por esas otras. Y si sale mal te dejo que me pegues, pero por favor, dame una oportunidad. – tardé menos de lo que se cuenta tres en lanzarme a sus brazos.
- ¿Entonces eso es un sí? – le besé.
- Pues claro que sí tonto, si no siempre te puedo pegar ¿no? – me calló con otro beso.

De repente oímos muchas risas y que alguien subía. Nos separamos y le ayudé a salir para ver que pasaba. Cuando atravesamos la puerta casi nos comemos a Dougie que subía corriendo y riéndose.

- ¿Qué pasa?
- Irene… cosquillas… - dijo y entró en su habitación.
- Voy a hablar con la enana esta a ver que ha pasado. Te dejo aquí ¿puedes moverte solo?
- Sí, enana no te preocupes.

Bajé las escaleras y busqué a Irene por todas partes, en el salón no estaba y era ahí donde la habíamos dejado con Dougie. Me asomé a la cocina y tampoco estaba miré en el baño de la planta baja y tampoco. La llamé, no la oía responder. Me acerqué a la entrada y oí sollozos. Abría la puerta y ahí estaba.

- Ey, cariño ¿qué ha pasado? – me miró con la cara llena de lágrimas y se volvió a acurrucar. Me senté a su lado y la abracé. – Tranquilízate, respira, todo irá bien.

Me contó entre sollozos lo que había pasado, lo que había pensado y la oportunidad que había perdido. 


Preparados, listos, no por favor no me matéis. Sé que he tardado unos cuantos meses en subir, bueno creo que solo un mes pero que por fin ya está aquí el capítulo 11, no está tan mal como pensaba y la verdad es que me ha gustado escribirlo, me he inspirado. 
Y como no me he pasado por aquí os desea una FELIZ NAVIDAD Y UN FELIZ AÑO NUEVO atrasado. 
Ya fuera de todo esto, espero que os guste de verdad y que dejéis algún comentario que así me animáis un poquito. ;)
Muchas gracias por leer.
Por cierto he añadido botones para que opinéis por si no queréis comentar, así puedo saber si os va gustando o no. :)
♥.

No hay comentarios:

Publicar un comentario