Nos miramos las dos y nos ponemos de acuerdo, sí, esa va a ser la perfecta, la ideal para nosotras.
-¿Cúando podemos ir a verla?
-Esta misma tarde creo que los propietarios os la pueden enseñar, de todas formas haré una llamada para confirmarlo - entra en el despacho, coje el teléfono y se pone a hablar-.
-A mi me parece bien, creo que es de las que mejor pinta tienen - le dije a Paula, mi mejor amiga-.
-Sí, estoy de acuerdo, además, cuatro habitaciones no esta nada mal, que poco a poco se van a ir ocupando... Y tampoco es muy cara, con los ahorros que tienes tú, con los que tengo yo y el dinero que nos dan nuestros padres por librarse de nosotras podemos permitírnosla - dijo riéndose-.
-Paula, ¡esto es serio!- me río- Pero sí, creo que con tal de perdernos de vista, cualquier cosa.
Aparece de nuevo la chica con un montón de papeles, haciendo equilibrios para que no se le caigan, pero se tambalea y todos al suelo, madre mía, todos salieron volando. Rápidamente Paula y yo nos levantamos a ayudarla, pobre chica, recogemos los papeles y los dejamos encima de la mesa.
-Muchas gracias, es que soy muy torpe. He llamado ya a los propietarios y me han dicho que a partir de las cinco de la tarde estarán encantados de enseñaros la casa.
-Pues muchas gracias, cuando hayamos visto ya la casa y tomado una decisión nos pasaremos por aquí para arreglar papeles - dijo Paula mientras se levantaba - ¡Hasta luego!-dijimos a la vez, si es que siempre nos coordinamos para hablar, madre mía.
Fuimos hacia el coche discutiendo por quién iba a conducir, y dado que yo era la mayor, Paula tiene un año menos que yo, pues acabé ganando, aunque sabía que la revancha se la tomaría, le encantaba conducir.
Para que se le pasara el "mal humor" que tenía porque conducía yo, le puse a McFly en la radio.
- People marching to the drums, everybody's having fun to the sound of love... - cantamos a voz en grito en el coche, menos mal que cantamos bien, si no ya habría una tormenta impresionante.
El trayecto se nos hace corto, aunque bueno, nuestras casas tampoco están muy lejos, y vivimos en la misma calle, así que con tener un coche entre las dos nos basta.
Bajamos del coche, cogemos los bolsos y empiezo a rebuscar donde he metido las llaves.
-¡Mierdas!
-¿Qué?
-Me he dejado las llaves en casa... - dije rebuscando por si acaso no había mirado bien.
-Pues llama, supongo que estarán tus padres.
-No, porque se han ido a comer y hasta las cuatro o cuatro y media no volvían. ¡Perfecto! - dije con tono de ironía.
-Sí, que pena no tienes dónde comer, ah, bueno es verdad que no tienes ninguna amiga con la que quedarte que te pueda invitar a comer... así que…
-Jajajaja mira que eres estúpida, ¿puedo ir a comer a tu casa? - le pregunté poniéndole ojitos de cordero degollado.
-Venga, vale, pero porque sabes que con esa carita no puedo resistirme - dijo riéndose.
Entramos en casa y nos dirigimos directamente a la cocina, nos ponemos a rebuscar en los armarios y terminamos haciéndonos unos spaguettis a la carbonara, que nos quedaron bastante buenos.
-Irene,¡pon la radio! – gritó la loca de la señorita Williams.
- Ok, estoy en ello, no hace falta que grites.
- Y el grupo que tiene ya millones de fans, sí, hablo de McFly queridos oyentes, va a volver a Londres a pasar una temporada para relajarse y preparar un nuevo disco.
- Espera, espera, espera, espera, ¡AAAAAAAAAAAAAAAH!-grité- no, no es posible, ¿qué van a venir aquí?
- Sí, pero como si no supieras que viven en Londres y vienen aquí a menudo, aunque hacía tiempo que ya no, pero, ¡AAAAAAAH!- dijo dando saltitos- tenemos posibilidades de verles... ¡Sí, baby!
Terminamos de comer entre risas, con la música puesta de fondo, y hablando, sobre todo hablando sobre McFly y que volvían aquí, aunque no sabíamos cuando, pero volvían y eso quería decir que a lo mejor había un concierto o incluso les veíamos. Estábamos alucinadísimas.
- Paula, creo que deberíamos ir recogiendo ya, que son las cuatro y media, y todavía tengo que pasar por casa a recoger unas cosas y tenemos que ir a ver la casa.
- Vale, ya está todo, vamos a tu casa y te das prisa que no quiero llegar muy tarde. Y esta vez conduzco yo – dijo poniéndome las manos para que le pasara las llaves del coche.
Hola, hola, al habla Ireneeeeeee :)
Bueno este es ya el primer capítulo, es bastante largo así que no os podéis quejar, no creo que lo vaya a leer mucha gente, pero bueno aquí está escrito y aun así a los que lo leáis espero que os guste.
Intentaré subir el siguiente capítulo pronto.
♥.
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