22 de septiembre de 2011

4.*It's a dream... come true*

“Nos quedamos las dos paradas, paralizadas, estupefactas, anonadadas y todos los adjetivos más que quieran decir lo mismo.”

POV PAULA

- ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH! – instintivamente cerré la puerta.

Miré a Irene, estaba pálida como si hubiera visto un fantasma, creo que no se desmayó porque no le había dado tiempo.
Llamaron otra vez a la puerta, tardamos un par de minutos en abrir.

- ¿Estáis bien? – nos preguntaron preocupados.
- Sí, lo siento, pasad – dijo Irene que ya había recuperado un poco el color, mientras que los dirigía al jardín.
- ¡Ven! – cogí a Irene y me la llevé a rastras al baño – lávate la cara y espabila.
- No, ¿cómo pueden estar aquí?, ¡NO PUEDEN ESTAR AQUÍ!. ¡Pellízcame!, esto es un sueño, muy bonito sí, pero seguro que es un sueño.
- Creo yo que el que les hayamos dado con la puerta en las narices es muy real. Y ya que parece que estas mejor, vayamos al jardín que les hemos dejado solos.

POV NORMAL(IRENE)

No me lo podía creer, era muy bonito y la verdad, eso hacía que ya encajaran algunas cosas. Por ejemplo, ya sabemos quién era el chico de la foto y por qué nos sonaba tanto, si es que parecíamos tontas cuando no lo averiguamos.
Nos acercamos al salón y escuchamos a alguien tocando la guitarra.
- ¿Pasamos? – le dije muy cortada a Paula.
- Claro, es nuestra casa, aparte, creo que nos esperan a nosotras y no creo que sea lo mejor tirarnos otros 15 minutos en el baño, empezarían a preocuparse.

Entramos, era una escena muy “rara”, no rara en el sentido estricto de la palabra, si no rara de que estaban en nuestra casa. Los cuatro sentados mirándonos, aunque uno de ellos con mi guitarra en SUS brazos. No era posible.

- Sentimos todo esto, en serio, era algo que no nos esperábamos – dijo Paula que se había puesto colorada como un tomate.
- No os preocupéis, es algo normal, nos lo esperábamos peor – dijeron entre risas.
- Bueno, aunque sepáis quienes somos, supongo que quedaría mejor que nos presentáramos, ¿no? – dijo con una sonrisa – Me llamo Tom Fletcher.
- Yo soy Harry Judd – dijo acercándose a darnos dos besos.
- Yo Danny Jones – miré a Paula, conté hasta 3 interiormente y vi como se lanzaba a él a darle dos besos y un abrazo, mientras que el otro se ría.
- Yo soy Dougie Poynter – dijo sin apartar la vista de mí, me controlé, tenía unas ganas tremendas de hacer lo mismo que había hecho Paula, pero estaba mi guitarra por medio y me daba vergüenza.
- Bueno yo soy Irene Popwell y esta – dije señalando a mi mejor amiga que estaba todavía enganchada a Danny -  es Paula Williams – nos dimos todos dos besos y nos dimos por presentados, por muy bien que supiéramos quienes eran.
- ¿Queréis una cola o algo? – ofreció la loca.
- Vale, gracias, te acompaño – dijo Danny.

Mientras que se iban los dos hablando, cogí una silla y me senté entre Dougie y Harry.
- Siento lo de Paula, es que es así, aunque yo también, pero me controlo – me reí.
- ¿Ah, sí? ¿Y tú encima de quién te habrías tirado? – preguntó Dougie.
- ¡A vosotros os lo voy a decir!
- Venga dímelo, venga dímelo… - insistió.
- ¿Decir qué? – dijo Paula entrando por la puerta con Danny y una coca-cola para cada uno.
- ¡Encima de quién se hubiera tirado!
- Aaaaah, ¡eso yo lo sé!
- Paula, por tu bien espero que cierres el pico o ya sabes la noche que te espera.
- Jo, pero yo quiero saber quien es… - miró a Paula con ojitos.
- ¡Y yo! – le coreó Harry.
- Bueno, bueno, bueno, que nos acabamos de conocer, con el tiempo ya os lo diré – le dije a Dougie, guiñándole un ojo.
- Por cierto, ¿y esa guitarra de quién es? – dijo Tom.
- ¡De Irene!
- Sí, es mía. – miré a Paula todo lo mal que pude, seguro que me hacían tocar y no, que me daba mucha vergüenza.
- Estábamos tocando antes de que una pelota impactará contra la cara de Irene.
- ¡Uy! Perdón, eso ha sido culpa mía, ¿estas bien? – dijo Danny.
- Sí, no te preocupes. Eso ha hecho que vinierais aquí, ¿no? – sonreí.
- La verdad es que no. Íbamos a venir igualmente – dijo Tom – nos han obligado, pero habíamos pensado venir mañana.
- Entonces imagino que tu madre es Carrie – dijo Paula - ¡Ya comprendo lo de la foto! – me miró a mi.
- Sí – nos miraron extraños – nada, cosas nuestras. Bueno, ya que está aquí el señor Poynter, con mi guitarra, me podría hacer el honor de tocar algo.
- Vale, pero sólo si después tocáis y cantáis, vosotras, que he oído un poco antes.
- Ehhh… - miré a Paula, le daba la misma o más vergüenza que a mí, pero era una oportunidad que no podíamos perder, el escucharlos en directo – Vale – no se lo creía ni él, me tendrían que torturar luego para conseguir que tocara.

Empezó a tocar una canción que me conocía muy bien, y para que negarlo, era mi favorita.




¡Ya estamos por aquí! :)
Bueno, no os acostumbréis a esto, que lo de subir capítulos casi diariamente se acabará la semana que viene, que empezaré a tener más deberes y esas cosas. 
Y ya llegó la parte que esperabais el momento en el que aparecerían mis queridos McGuys. 
La verdad es que me ha gustado bastante como me ha quedado el capítulo, así que espero que también os guste. 
♥.



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