Salimos de casa de Paula y fuimos hacia la derecha, tres casas más abajo y ahí estaba la mía.
La dejé en la puerta y entré corriendo, cogí dinero, las llaves, saludé a mis padres de pasada y salí corriendo otra vez. Paula ya estaba con el coche arrancado, esperándome en la puerta, con la música a todo volumen.
- And that's why, I smile, it's been a while, since everyday and everything has felt this right...
- ¡Vamos sube!
- Ya estoy, ¿la dirección la tienes?
- Sí, la chica me la dio en un papel, esta cerca de la agencia.
- Mientras que no te pierdas, vamos bien - le dije entre risas-.
- Perdona, pero yo nunca me pierdo.
- No... es verdad, solo te confundes de camino y luego no sabes dónde estás.
- Bueno, no es necesario recordar esa historia, bastante os reísteis ya de mí.
Pasaron unas 10 canciones cuando llegamos a la casa. Era bonita, de ladrillo, con dos pisos y una puerta blanca de madera.
Llamamos al timbre y nos abrió un señor mayor vestido con traje.
- Buenos días, ¿queríais algo?
- Sí, hemos venido a ver la casa, llamaron de la inmobiliaria esta mañana para avisar.
- Zack - dijo una mujer asomándose por el hombro de Zack -, déjalas pasar. Sí, nos han llamado, pasar - dijo ya refiriéndose a nosotras.
- ¡Gracias!
Pasamos y lo primero que vemos es un salón enorme, con un ventanal impresionante por el que se sale al jardín.
- Y este es el piso de arriba - nos dijo la mujer llevándonos por la escalera -.
En la pared de la escalera había colgadas algunas fotografías y cuadros. De repente me paré en seco y Paula casi se cae.
- Paula, ¿ese niño no te suena de algo? – le dije susurrando y señalando una foto.
- Sí, pero no sé de que. Perdone, eh…
- Carrie, me llamo Carrie.
- ¿Es este su hijo?
- Sí, ¡qué guapo era de pequeño, eh! Y ahora de mayor es un chico estupendo.
- Me alegro, es muy guapo, sí. ¿Vive en Londres? – le pregunté ya descaradamente, ¡me tenía que enterar de que me sonaba!
- Bueno, no siempre, pero la mayor parte del tiempo, cuando esta aquí vive tres casas más abajo con tres amigos.
- Entonces, supongo que algún día le veré, porque yo creo que esta casa es perfecta para nosotras, ¿no Paula?
- Sí, a mi me encanta.
- Pues cuando estén los papeles arreglados os llamaremos para que firméis, paguéis y esas cosas, ¿vale? – nos dijo la mujer-, de todas formas tomar nuestro número por si necesitáis algo.
- Muchísimas gracias – les dijimos saliendo ya por la puerta- ¡Hata luego!
Nos montamos en el coche y nos miramos las dos pensativas.
- Tía, sigo sin saber de que me suena el chico, pero es que es como si le conociera, me suena un montón –me dijo Paula.
- Bueno ya lo averiguaremos, ¿no?
Y con la duda de quien sería el chico nos fuimos a cenar.
¡Aquí esta Irene otra vez!
Bueno, este es el segundo capítulo, la verdad que no me ha quedado muy allá y tampoco es muy largo, pero bueno, hoy no estaba muy inspirada y lo he borrado unas tres veces entero y es lo que ha salido. Así que espero que no os decepcione mucho.
Espero algúuuun comentario. :)
♥.
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