Creo que me quedé en estado de shock. Escuchar Transylvania en directo, en mi jardín, con mi guitarra y con mi amor platónico a menos de medio metro de mí… ¡Eso no podía ser sano!
Acabó la canción y yo me tiré unos 2 o 3 minutos asimilando bien lo que acababa de pasar, miré a Paula que estaba más o menos como yo.
- Bueno, ¿podéis hablar u os ha comido la lengua el gato? – dijo Tom.
- Sí, sí, sólo estaba asimilando todo esto.
- ¿Demasiado surrealista? – dijo Harry que nos estaba observando a todos para ver las caras que teníamos.
- Que sepáis que sois unas afortunadas, ¡eh! Que esto de conocerme a mí en persona es lo mejor que os podía haber pasado – Paula y yo le dimos una colleja a Danny mientras que éste se reía.
- Creo que deberíamos irnos, querréis descansar después de la mudanza y esas cosas. Pero no os preocupéis que mañana nos pasamos a incordiaros otra vez – me sorprendí de lo considerado que era Dougie, pobrecillo que subestimado lo tenía.
- Os acompaño a la puerta – dijo Paula mientras yo llevaba los vasos y las coca-colas a la cocina.
- ¡Adióooooooooos!
- ¡Hasta mañana! – grité.
POV PAULA.
Cerré la puerta. Me apoyé en ella. Solté un suspiro. Sonreí como una tonta. Conté hasta tres y me fui a ayudar a Irene.
- ¡Soy adivina! – soltó Irene cuando entré a la cocina.
- ¡¿QUÉ, QUÉEEEEEE?! – a esta chica le había afectado más de lo que pensaba el haberlos conocido.
- ¡Qué sí tía! Ya te dije yo que algún día les conoceríamos en persona.
- Creo que te haré una tila, tienes que relajarte – dije de broma.
- ¿Pedimos unas pizzas? Tengo hambre, las subimos a la habitación y hablamos con tranquilidad de todo esto.
- ¿Con tranquilidad? ¿Se puede hablar de esto con TRANQUILIDAD? – dije marcando el teléfono de la pizzería.
- Con toda la tranquilidad con la que se pueda tomar este tema una fan loca – dijo descojonándose, a esta chica nunca la puedo tomar en serio.
- Jajajaja. ¿Sí? Un momento, por favor – tapé el teléfono para que no me oyera el chico - ¿de qué quieres las pizzas?
- Pues una barbacoa y la otra de lo que te apetezca a ti.
- Vale. Pues una dos pizzas pequeñas, una barbacoa y otra de bacon. – dije al chico – Sí, Mansfield St. Número 6.
Tardaron 30 minutos en llegar las pizzas y nosotras ya estábamos arriba encima de la cama con la música puesta y las dos pizzas en medio.
- ¿Qué pienzas de todo ezto? – dije con la boca llena.
- Pues que he visto a uno que se le caía la baba contigo…
- ¿Quién?¿En zerio?
- Un tal Danny Jones, es que una chica castaña, con ojos azules, fan y que está igual de loca que una cabra, no sé como habrá sido capaz. Pero claro, es el primer día que nos ve, puede haber sido una impresión equivocada.
- ¿En serio? Pues tu has tonteado con tu querido…
- ¿Yo?¡Qué va!
Nos pasamos toda la noche entre risas, cotilleando, hablando sobre lo que haríamos al día siguiente y con todo eso nos quedamos dormidas.
11.00 am. Ding dong.
- ¿Quién narices viene tan pronto a casa? – dije bajando las escaleras.
Miré por la mirilla y abrí la puerta. La verdad estaba un poco sorprendida.
Irene ha vueltoooooooo. :)
Después de unos cuantos días subo capítulo, espero que os guste.
Intentaré volver a subir lo antes posible.
♥.
No hay comentarios:
Publicar un comentario